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La vejiga hiperactiva es un padecimiento que muchos callan

Publicado por Mairim Gómez Cañas lunes, 7 de septiembre de 2009

· En Venezuela 20% de la población padece esta enfermedad (1)
· La National Overactive Bladder Evaluation (NOBLE) en el año 2001 en EE.UU. reportó una frecuencia del 16,9% para las mujeres y 16,05% para los hombres.
· Impacta la calidad de vida causando disfunción sexual, depresión, infecciones urinarias, mayor riesgo de caídas y fracturas, pérdida del sueño, miedo y ansiedad entre otras

Algunas enfermedades o padecimientos pueden llegar a afectar seriamente la calidad de vida de las personas que las padecen y de su grupo familiar. Este es el caso de aquellos que deben acudir frecuentemente al baño, generalmente con mucha prisa o urgencia. Estas personas cuya preocupación principal es ubicar un baño cercano al llegar a un lugar, cuando no se abstienen de realizar actividades que los alejen por un tiempo prolongado de su hogar, pueden estar padeciendo de vejiga hiperactiva sin saberlo.

De acuerdo a la Sociedad Internacional de Continencia (SIC), la vejiga hiperactiva (VHA) se define como un síndrome caracterizado por frecuencia urinaria (más de ocho micciones en 24 horas) usualmente acompañado de urgencia miccional, es decir, urgencia por ir al baño, con o sin incontinencia, en ausencia de patología local o factores metabólicos que puedan ser responsables de estos síntomas (2).

El doctor José Manuel Pardo, cirujano urólogo y Presidente de la Sociedad Venezolana de Urología indica que los pacientes que padecen de vejiga hiperactiva por lo general presentan algunos síntomas como:

-Levantarse al baño 2 veces o más por la noche.
-Orinar más de 8 veces en 24 horas
-Urgencia imperiosa e incontrolable de orinar
-Escape de orina
-Tener muy poco aviso entre el momento en que se siente la vejiga llena y la necesidad de orinar

Por su parte, el doctor Leonardo Borregales, cirujano urólogo, Vice-Presidente de la Sociedad Venezolana de Urología, comenta que dos de cada diez venezolanos padece la vejiga hiperactiva, una afección que puede confundirse con incontinencia urinaria, porque la persona no alcanza a llegar al baño y presenta escape de orina o acude en repetidas ocasiones.

Las personas callan esta enfermedad

Algunos estudios evidencian que las mujeres tienen mayor tendencia a sufrir de vejiga hiperactiva, debido a los efectos del parto y la menopausia. Otros estudios revelan que en el mundo 15% de las mujeres mayores de 35 años la padecen. En Norteamérica se calcula que cerca de 30 millones de personas presentan esta dolencia por encima de la osteoporosis, la diabetes o el asma.

No obstante, los hombres presentan una mayor incidencia de la vejiga hiperactiva a medida que envejecen, ya que muchos desarrollan un aumento de tamaño de la glándula prostática conocida como hiperplasia prostática.

Incluso los niños pueden padecer la vejiga hiperactiva, por lo que deben ser observados cuidadosamente por sus padres, quienes generalmente piensan que la incontinencia puede ser por rebeldía.

Ambos doctores, Pardo y Borregales, coinciden en la existen factores comunes en ambos sexos que pueden desencadenar la vejiga hiperactiva como son: las enfermedades neurológicas (enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, lesiones medulares y accidentes cerebrovasculares), diabetes, obesidad, alcoholismo y tabaquismo.

Las repercusiones de esta patología van más allá del goteo de orina, el mal olor y la necesidad de usar elementos recolectores. Los efectos en la salud física se evidencian en Dermatitis Urinosas e infecciones en los genitales y urinarias por el uso continuo de pañales. Sin embargo, el principal daño es el psicológico, dado que el paciente siente vergüenza por su enfermedad, tiende a aislarse y se deprime, genera dependencias y pierde su autoestima.

En un informe emitido por la Sociedad Venezolana de Urología, el comité médico menciona que los pacientes que padecen de vejiga hiperactiva tienden a adoptar conductas que les permitan mantenerse a salvo de una emergencia urinaria. Normalmente limita sus actividades hacia sitios donde existan baños confiables o intenta ubicarlos a primera vista; reduce su ingesta de líquidos; evita en lo posible su actividad íntima-sexual; utiliza pañales o toallas sanitarias y lleva siempre ropa extra para cambiarse en el caso de un episodio inesperado.

El tratamiento

Los doctores Pardo y Borregales, representantes de la Sociedad Venezolana de Urología, comentan que la vejiga hiperactiva puede tratarse en primera instancia mediante la terapia de modificaciones de conducta o con tratamiento farmacológico. Los médico urólogos indican que existe una terapia alternativa, para aquellos paciente que no reaccionan a las terapias convencionales como lo es el tratamiento con Toxina Botulínica Tipo A.

Diversos estudios clínicos respaldan el uso de la Toxina Botulínica Tipo A para tratar la vejiga hiperactiva. En una publicación del Journal of Urology se expusieron los resultados positivos de un ensayo clínico fase II que estudió a la Toxina Botulínica Tipo A para tratar la incontinencia urinaria en pacientes con una forma neurogénica de vejiga hiperactiva. Los resultados demostraron que el uso de la Toxina Botulínica Tipo A provocó una rápida y constante disminución del número de episodios de incontinencia diaria que presentaban los pacientes y una mejora sustancial en la calidad de vida de los mismos (3).

El estudio evidenció:

-Una notable reducción rápida (en un periodo de dos semanas) y sostenida, comparada con la media del número de episodios diarios de incontinencia urinaria
-Se presentaron reducciones inferiores en episodios diarios de incontinencia urinaria que variaron entre el 32-54% y el 42-58%
-Al menos una vez por semana, veintinueve pacientes, no presentaron ningún episodio de incontinencia
-Se mejoró el funcionamiento de la vejiga, la habilidad para contener y retener la orina, se redujo la presión y se previno el deterioro en potencia del tracto urinario superior y una posible lesión renal

Con una amplia trayectoria se ha utilizado el efecto neuromodulador de la Toxina Botulínica Tipo A en el tratamiento de diversas enfermedades como lo son la distonía, el blefaroespasmo, la parálisis cerebral infantil, la espasticidad y uno de los más recientes y novedosos descubrimientos es la indicación favorable para tratar los casos de vejiga hiperactiva.

El uso de la Toxina Botulínica Tipo A se ha implementado en el tratamiento general de la vejiga y el esfínter uretral con diferentes indicaciones. En la vejiga, se ha utilizado para el manejo de la vejiga hiperactiva, la vejiga hiperreflexica y la incontinencia urinaria que no responde al tratamiento farmacológico convencional.

Se ha demostrado, además, que con este tratamiento la vejiga aumenta la capacidad vesical máxima, disminuye las presiones en el interior de la vejiga y disminuye el número de episodios de incontinencia en personas con vejiga hiperreflexica o hiperactiva. Lo anterior se traduce en un mejor tratamiento de estas enfermedades, disminuyendo el riesgo de complicaciones tales como: infecciones, reflujo de orina, daño renal y mejora la calidad de vida de los pacientes con respuesta positiva por encima del 80%.

¿Cómo se aplica?

La Toxina Botulínica Tipo A está indicada para el tratamiento de la incontinencia urinaria causada por la hiperactividad neurogénica del detrusor que es controlada de manera no adecuada por la terapia tradicional con anticolinérgicos.

Generalmente la Toxina Botulínica Tipo A se inyecta sin necesidad de anestesia general, se puede emplear anestesia local en la vejiga y se realiza por vía endoscópica, con un equipo que se llama cistoscopio (una cámara de video que se introduce a la vejiga). Es un procedimiento ambulatorio que no requiere de hospitalización y los riesgos de la inyección son mínimos. La duración del efecto puede ser de seis a nueve meses en promedio.

Si usted o alguna persona cercana presenta síntomas que le hagan pensar en que puede estar padeciendo de vejiga hiperactiva, es recomendable consultar a un especialista urólogo, que evalúe las alternativas médicas para el tratamiento de esta enfermedad y las que pueden desprenderse de la misma. Comúnmente las mujeres asisten a su ginecólogo de confianza, pero es el urólogo quien se especializa en tratar este padecimiento. Un diagnóstico oportuno, mejora la calidad de vida y evita complicaciones en el paciente.

(1)Estudio realizado por la Sociedad Venezolana de Urología.

(2) De acuerdo a la Sociedad Internacional de Continencia (SIC), la vejiga hiperactiva (VHA) se define como un síndrome caracterizado por frecuencia urinaria (más de ocho micciones en 24 horas) usualmente acompañado de urgencia miccional, con o sin incontinencia, en ausencia de patología local o factores metabólicos que puedan ser responsables de estos síntomas.

(3)El estudio de Fase II, se realizó de modo aleatorio en grupos equivalentes en un periodo de 26 semanas en 8 centros de tratamiento en Bélgica, Francia y Suiza. Fue un total de 59 pacientes, hombres y mujeres mayores de edad o de 18 años con OAB neurogénica e incontinencia derivada de lesiones en la espina dorsal o esclerosis múltiple.

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