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La laparoscopia es una de las técnicas quirúrgicas más usadas en todos los hospitales a escala mundial. Cada vez son más los procedimientos endoscópicos que se realizan siguiendo dicho método. Esta tendencia es inherente a los beneficios que conlleva este tipo de operaciones para el paciente, tales como: heridas más pequeñas, menos dolor, rápida recuperación y estadía hospitalaria más corta.

En teoría, dichos factores contribuyen a disminuir los riesgos de la enfermedad tromboembólica venosa –ETV-, que se caracteriza por la obstrucción de una arteria en los pulmones, ya sea por grasa, aire, células tumorales o coágulos sanguíneos, generalmente provenientes de las venas profundas de las piernas o la cadera. A este tipo de coágulo se le denomina trombosis venosa profunda –TVP- y puede suceder en etapas postoperatorias.

El doctor Federico Gattorno, especialista en cirugía laparoscópica y tromboprofilaxis –conjunto de medidas preventivas que evitan formación de coágulos- habló sobre este tema en el marco del Congreso Latinoamericano de Cirugía 2009, realizado recientemente en Caracas. “El tromboembolismo venoso está identificado como una de las causas principales de muerte y morbilidad en pacientes sometidos a cirugía de cualquier tipo”, explicó el cirujano con respecto a la relación inherente entre procedimientos quirúrgicos diversos y la ETV.

“Todavía no hay estudios multicéntricos basados en evidencia, que nos dicten una pauta concreta para la aplicación de tromboprofilaxis en cirugía laparoscópica”, dijo el especialista. El también profesor de la Touro College Of Osteophatic Medicine de Nueva York, en Estados Unidos, destacó que el riesgo de trombosis venosa profunda en pacientes mayores de 40 años que son sometidos a cirugías y no reciben tromboprofilaxis, es de aproximadamente 25%.
Indiferencia médica

-Según el doctor Gattorno, algunos médicos atribuyen la muerte de pacientes
en el periodo postoperatorio a cualquier otra complicación, sin
tomar en cuenta la ETV.
-De 37 a 39% de los casos de tromboembolismo pulmonar
son asintomáticos.
-Los síntomas más comunes de la complicación son:
dolor, hinchazón y enrojecimiento en ambas piernas.

Aunque las intervenciones laparoscópicas en el área abdominal parecen ser menos traumáticas que la cirugía abierta, la disminución del retorno venoso a nivel de las extremidades inferiores y la rápida formación de coágulos que ocurre en este tipo de pacientes, son factores de riesgo importantes para la formación de trombosis venosa profunda.

Los procedimientos quirúrgicos de laparoscopia son de riesgo moderado, en tal sentido, el especialista insistió en la realización de evaluaciones al momento de la admisión hospitalaria y durante la hospitalización, para prevenir cualquier trombosis y recibir tromboprofilaxis, “ya que esta complicación es completamente prevenible”, agregó el doctor Gattorno.

Además de mejoras en el estilo de vida y la aplicación de diversos métodos antiembólicos, los tratamientos farmacológicos son las opciones preventivas de elección en estos pacientes. “El uso de heparinas de bajo peso molecular, como la enoxoparina, tienen una demostrada eficacia en lo que respecta a la enfermedad tromboembólica venosa, e incluso en síndromes coronarios agudos. Es un producto biológico de alta pureza que ha demostrado su eficacia durante los últimos 20 años”, concluyó el especialista.

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