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Los cuidados en pacientes sometidos a cirugía coronaria con stent se orientan a prevenir la obstrucción de arterias por concentración de plaquetas en torno al implante. La terapia de primera línea para prevenir esta complicación es la administración de 300 miligramos antes de la intervención y 75 miligramos como dosis de mantenimiento posterior a la operación; sin embargo, el estudio Current Oasis 7 constató que al duplicar las dosis disminuyen los riesgos de enfermedad cardiovascular y mejora la antiagregación plaquetaria.

El estudio contó con una muestra de más de 25 mil pacientes, de los cuales 70% fueron sometidos a intervención coronaria y se les recetó 600 miligramos de clopidogrel antes de la operación, seguido de 150 miligramos durante los primeros siete días del postoperatorio. El presidente de la Sociedad Venezolana de Cardiología Intervencionista, Pedro Hidalgo Useche, informó que la nueva dosis disminuyó 42% la trombosis de stent, y 15% el riesgo de infarto agudo de miocardio y enfermedad cardiovascular.

Arterias obstruidas

Las oclusiones en las arterias coronarias se presentan con mayor frecuencia en pacientes fumadores, diabéticos, obesos, hipertensos o sometidos a niveles altos de estrés, quienes suelen tener en su organismo altas concentraciones de colesterol, nicotina y calcio. Estas condiciones tapan progresivamente la luz de las arterias y dificultan el flujo sanguíneo.

La obstrucción se trata, introduciendo en la arteria femoral un catéter que lleva dentro un balón con una malla metálica acoplada –stent- que permite el restablecimiento del flujo sanguíneo. El mayor riesgo de esta intervención es que el organismo identifique el objeto extraño y lo rodee de plaquetas, para protegerse, obstruyendo el paso de sangre. La terapia con antiagregantes plaquetarios ayuda a evitar la unión de los trombocitos.

Estudios previos

Según el doctor Hidalgo, al comparar los beneficios del tratamiento con 600 miligramos de clopidogrel y otro antiagregante plaquetario llamado prasugrel, se constató que ambos disminuyen los riesgos de trombosis de stent y de enfermedad cardiovascular; sin embargo, el primero ofrece mejores resultados en la reducción de hemorragias intracraneales y digestivas.

“Clopidogrel es la terapia ideal luego de una intervención coronaria porque puede ser usado en cualquier persona, mientras su competencia no puede ser administrado en personas con menos de 60 kilos, mayores de 75 años de edad y con antecedentes de enfermedad cardiovascular, los cuales representan 25% de los pacientes que acuden a consulta”, agregó Hidalgo.

Efectividad a través del tiempo

Los antiagregantes plaquetarios y las aspirinas son medicamentos que durante años han evitado el rechazo de prótesis coronarias, impidiendo la unión de las plaquetas.

La aspirina lo hace a través de la inhibición del tromboxano a2 y el clopidogrel por la vía del adenin difosfato (ADP). Juntas trabajan como coadyuvantes y suman efectos positivos en la disminución de eventos cardiovasculares.

Fuente: Sanofi-Aventis

Anticoagulantes inyectados evitan nauseas, vómitos y efectos gastrolesivos

Publicado por Mairim Gómez Cañas lunes, 30 de noviembre de 2009 0 comentarios

Varios son los errores que pueden cometerse al seguir un esquema farmacológico oral. Omitir las dosis, duplicarlas o tomarlas con alimentos prohibidos u otras recetas contraindicadas, son algunos de los problemas que pueden presentarse. Cuando se trata de anticoagulantes parenterales, como la enoxaparina, cualquier descuido en la medicación puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Al administrar la enoxaparina por vía subcutánea se previenen de forma eficaz las enfermedades tromboembólicas arterial y venosa. Este esquema terapéutico beneficia a los pacientes con intolerancia a las recetas orales, con imposibilidad de deglución o mala absorción intestinal. Además, evita las nauseas o vómitos persistentes y los efectos secundarios en el tracto gastrointestinal de pacientes polimedicados.

El especialista en medicina interna, Miguel Ángel Fernández, explicó que los medicamentos inyectables aseguran la biodisponibilidad del principio activo -cantidad y alcance de una sustancia cuando es absorbida por el cuerpo- y su acción es más rápida que la de la terapia oral. Además, su administración es sencilla, segura y no amerita supervisión médica.

Sin vegetales verdes

Existen factores relacionados a la dieta que pueden afectar la respuesta de los anticoagulantes. Los vegetales verdes como espárragos, lechuga, brócoli y repollo son alimentos ricos en vitamina K –requerida en el proceso de coagulación-, por lo cual neutralizan el resultado de los medicamentos. Las hojas de té verde, jengibre, ajo, gingseng y ginko biloba también tienen importantes cantidades de este compuesto.

Por otro lado, el consumo de alcohol puede potenciar el efecto anticoagulante aumentando el riesgo de sangrado.

Eficacia comprobada

La enoxaparina inyectada se ha usado en más de 140 millones de pacientes en todo el mundo, lo que la convierte en la heparina de bajo peso molecular más prescrita. Este fármaco ha demostrado un amplio rango de bioseguridad, al ser recetada en pacientes con características diferentes y en situaciones clínicas distintas.

Dicha medicación cuenta con una alta eficacia antitrombótica, con menor riesgo de hemorragia debido a su mecanismo de acción sobre la cascada de coagulación. Tiene mejor biodisponibilidad y mayor vida media, lo cual hace que pueda administrarse una vez al día en dosis profiláctica y dos veces al día en dosis terapéutica.


Fuente: Sanofi-Aventis

En Venezuela la incidencia de hipertensión es elevada y sólo una porción de la sociedad sabe que sufre la enfermedad o que son propensos a padecerla. Aunque, la hipertensión es un tema que se escucha a diario, muy poco es el conocimiento que tiene la colectividad al respecto.

“Esta patología consiste en la disminución del diámetro de la artería, impidiendo que la sangre fluya normalmente y ocasionando que aumente la velocidad y presión dentro de ellas. Lo peligroso de esta situación es que el corazón, progresivamente, va adaptándose a la resistencia que le imponen las arterias y al transcurrir el tiempo va provocando daños a los llamados órganos blancos que son: el cerebro, la retina, el corazón, los riñones y todo lo que es la circulación periférica. Esta patología comienza siendo exclusivamente de las arterias pero poco a poco va transformándose en enfermedades de todos estos órganos”; así lo expresó la Dra. Norka Antepara cardióloga e internista del Centro Clínico Caracas.

Los valores que se consideran normales de presión arterial son: 120 mmHg la sistólica y 80 mmHg la diastólica. Una persona hipertensa maneja valores superiores a 140mmHg la sistólica y 90mmHg la diastólica.

Adicionalmente, existe otro grupo de personas que son diagnosticadas como pre-hipertensas; es decir, son personas que tienen sus cifras de presión sanguínea o tensión arterial entre 121 a 139 mmHg la sistólica y 81 a 90 mm Hg la diastólica. Frecuentemente, estos pacientes refieren antecedentes familiares de hipertensión y presentan malos hábitos alimenticios, stress, sedentarismo, etc., es decir poseen otros factores de riesgo. Estos pacientes prehipertensos, al realizar modificaciones en sus hábitos de vida, reducen la posibilidad de llegar a desarrollar la enfermedad hipertensiva.

Lo fundamental, es concientizar que el tener alteraciones de la presión no es normal y que es indispensable tratar de reducir los factores de riesgos que inciden en el desarrollo de la enfermedad, así como realizar chequeos periódicos con un especialista para descartar enfermedades alternas que pudieran, en algún momento, repercutir en la elevación de la presión arterial. Una señal de alerta son los dolores de cabeza frecuentes en las mañana y que se suelen asociarse a subidas de tensión.

Habitualmente, en la consulta el médico realizará un reconocimiento previo y estudiará la historia clínica para determinar cual medicamento se adapta mejor a las necesidades del paciente. Generalmente, suelen utilizar fármacos como candesartán como principio activo, puesto que poseen una amplia evidencia científica, no solo en reducción de cifras de presión arterial, sino en disminución de eventos cardiovasculares.

Recomendaciones:

• Control ocasional (semanal) de la presión arterial: Se debe hacer preferiblemente en las mañanas, sentado con los pies apoyados en el piso y la espalda apoyada en el respaldo de la silla y luego de 5 minutos de reposo.
• Cambiar el estilo de vida: comer sano, bajo en sal, realizar actividad física, no fumar, mantener un peso saludable y evitar situaciones de tensión que puedan generar stress crónico.
• Es primordial que visite a su médico y de ser diagnosticado hipertenso o pre-hipertenso, se le recomienda seguir rigurosamente el tratamiento ya que por ser una enfermedad crónica no se cura pero si se controla.

Fuentes:
Laboratorios AstraZeneca
Dra. Norka Antepara cardióloga e internista del Centro Clínico Profesional Caracas y Hospital Universitario de Caracas

Evite la generación de trombos luego de un cateterismo

Publicado por Mairim Gómez Cañas domingo, 25 de octubre de 2009 0 comentarios

El cateterismo cardíaco es un procedimiento especializado en el que un largo tubo flexible denominado catéter, se introduce en una arteria o vena. El médico encargado de llevar a cabo dicho proceso, guía este dispositivo hacia el interior de los conductos sanguíneos, hasta llegar al corazón. De esta forma, el galeno puede obtener información detallada sobre las estructuras internas del músculo cardíaco y de los vasos.

Este procedimiento se emplea comúnmente para obtener muestras de tejido cardíaco y posteriormente hacer biopsias; arreglar problemas congénitos del corazón, colocar diversos dispositivos que permitan un funcionamiento adecuado de dicho músculo, detectar defectos de contractibilidad y lesiones en las válvulas o en las arterias, además de la localización oportuna de trombos.

Al respecto, el cardiólogo Jesús Marval, dijo que este proceso puede ser realizado en pacientes que requieran una diagnosis precisa relativa a patologías cardiovasculares; “el cateterismo tiene fines diagnósticos o terapéuticos”, dijo el especialista, quien agregó que, aunque este procedimiento médico es muy útil y certero, pueden producirse complicaciones, como la disección o daño arterial o el desprendimiento de un coágulo en el interior de un vaso sanguíneo, que puede traer como consecuencia un infarto agudo de miocardio.

Según el cardiólogo, para hacer que estos procedimientos no impliquen o acarreen riesgos posteriores, existen alternativas farmacológicas, como el clopidogrel, que pueden prevenir accidentes cardiovasculares y ataques cardíacos en pacientes con riesgo de tener estos problemas clínicos; “este fármaco pertenece a una clase de medicamentos denominados antiplaquetarios y está indicado para la prevención secundaria de eventos vasculares isquémicos de origen aterotrombótico”, agregó.

“El clopidogrel también es administrado para prevenir coágulos de sangre en personas con valvulopatía mitral -una afección en la válvula que separa las cavidades izquierdas superiores e inferiores del corazón- o con válvulas cardíacas artificiales”, explicó el especialista.

Asimismo, el clopidrogel es aplicado en personas que se someten a la colocación de un dispositivo metálico denominado stent, que ayuda a corregir el estrechamiento de arterias coronarias; “este fármaco oral se destaca por ayudar a prevenir de forma eficaz la formación de coágulos de sangre que pueden ser dañinos o peligrosos después de un cateterismo. Además, su efectividad ha sido comprobada en múltiples estudios clínicos, que han implicado a más de 100 mil pacientes tratados”, concluyó el galeno.

Fuente: Comstat Rowland

La enfermedad tromboembólica venosa es prevenible

Publicado por Mairim Gómez Cañas sábado, 26 de septiembre de 2009 0 comentarios

La tromboprofilaxis es una medida que previene la formación de coágulos y evita complicaciones potencialmente mortales derivadas de la enfermedad tromboembólica venosa. Esta patología se produce cuando la sangre se obstruye y no circula debidamente, para evitarla se debe seguir un tratamiento farmacológico antes y después de una cirugía.

La especialista en medicina interna, Trina Navas, explicó durante su ponencia en el más reciente congreso de cirugía ortopédica y traumatología, realizado en la isla de Margarita, que la enfermedad tromboembólica venosa puede presentarse luego de alguna intervención quirúrgica, por el riesgo de formación de trombos durante el tiempo que se permanece en reposo. La propensión a desarrollar esta patología puede aumentar dependiendo de la edad del paciente, si existe alguna predisposición genética o enfermedades agudas, como neumonía.

La Dra. Navas destacó, que el médico debe ser precavido ante esta situación, y enfatizó la importancia de que el paciente cuide su condición física y mantenga un control de las patologías de base, cardiovasculares y/o metabólicas. De llegar a presentarse alguna complicación relacionada a la enfermedad tromboembólica, será necesaria la aplicación de pruebas diagnósticas que permitan la determinación y ubicación del trombo e instaurar precozmente medidas farmacológicas y no farmacológicas a fin de garantizar la adecuada perfusión sanguínea.

El tratamiento farmacológico recomendado para pacientes con trombosis en los miembros inferiores puede tener una duración hasta 6 meses, o permanentemente, dependiendo de cada paciente. Existen condiciones, como el síndrome post flebítico caracterizado por: edema, oscurecimiento de la piel y dolor de miembros inferiores que amerita un cuidado y tratamiento permanente.

Tratamiento eficaz

Para prevenir o tratar la enfermedad tromboembólica venosa, se recomienda el uso de agentes anticoagulantes como lo es la enoxaparina. Es una Heparina de Bajo Peso Molecular de origen biológico, cuya acción principal es controlar la cascada de la coagulación sanguínea en condiciones que incrementen el riesgo de formación de trombos.

Esta terapia ha sido utilizada con éxito en Venezuela durante 15 años y su eficacia está avalada por múltiples investigaciones clínicas.

Algunos datos

· La embolia de pulmonar es la principal y más temida complicación de la enfermedad tromboembólica venosa. Esta patología ocupa el tercer lugar de las enfermedades tromboembólicas y es la primera causa de muerte hospitalaria en los países desarrollados.

· A nivel mundial, entre 5% y 10% de los pacientes hospitalizados mueren por enfermedad tromboembólica venosa.

Fuente: sanofi-aventis

Más de 20 médicos venezolanos –entre ellos hematólogos, obstetras, pediatras, traumatólogos, cirujanos, internistas, cardiólogos y anestesiólogos- se reunieron en el IV Consenso Venezolano de Enfermedades Tromboembólicas, Arterial y Venosa, para determinar el esquema terapéutico idóneo para la prevención de estas patologías.

La actividad fue organizada por sanofi-aventis de Venezuela, que se encargó de la logística y en el aporte de los recursos para la publicación del libro con las conclusiones del consenso, que servirá como guía para el personal sanitario. La doctora Trina Navas, médico internista y coordinadora de la actividad, destacó que esta es la primera vez que se abordan conjuntamente las enfermedades tromboembólicas arterial y venosa, ya que en años anteriores las investigaciones se enfocaban únicamente a la prevención de trombos en las arterias.

“Para llegar a la elaboración del material bibliográfico, fue necesaria la realización de reuniones con expertos de las diferentes especialidades que fueron incluidas, se compartieron ideas y experiencias que le permitieron a los participantes evaluar la conveniencia y eficacia de cada opción, hasta determinar el esquema terapéutico idóneo
en cada caso”, detalló la hematóloga Elena Nagy, quien también es coordinadora del consenso.

¿Por qué es importante la prevención?

Las enfermedades tromboembólicas se caracterizan por la formación de coágulos en las venas y las arterias, lo que puede originar complicaciones graves, como insuficiencia renal, afecciones cardiovasculares e infartos. La doctora Nagy hizo hincapié en la importancia de prevenir la formación de trombos en personas que han presentado algún evento cardiovascular, para evitar complicaciones.

A su vez, el médico cirujano Raúl Doval, en su carácter de miembro de grupo del tema “paciente quirúrgico” del consenso, destacó el valor de contar con un esquema de tratamiento efectivo, que le permita a los galenos manejar oportuna y eficazmente la formación de coágulos en pacientes que han sido intervenidos por complicaciones cardiacas, ya que esto aumenta significativamente el riesgo de mortalidad durante al período postoperatorio.

“Debe garantizarse un manejo óptimo de las enfermedades tromboembólicas, de acuerdo a los esquemas establecidos en los consensos”, añadió el especialista, quien se mostró satisfecho por la realización de estos proyectos de actualización médica, que le permiten a los galenos estar al día con los esquemas terapéuticos de vanguardia y brindarle a sus pacientes la mejor atención posible.

La laparoscopia es una de las técnicas quirúrgicas más usadas en todos los hospitales a escala mundial. Cada vez son más los procedimientos endoscópicos que se realizan siguiendo dicho método. Esta tendencia es inherente a los beneficios que conlleva este tipo de operaciones para el paciente, tales como: heridas más pequeñas, menos dolor, rápida recuperación y estadía hospitalaria más corta.

En teoría, dichos factores contribuyen a disminuir los riesgos de la enfermedad tromboembólica venosa –ETV-, que se caracteriza por la obstrucción de una arteria en los pulmones, ya sea por grasa, aire, células tumorales o coágulos sanguíneos, generalmente provenientes de las venas profundas de las piernas o la cadera. A este tipo de coágulo se le denomina trombosis venosa profunda –TVP- y puede suceder en etapas postoperatorias.

El doctor Federico Gattorno, especialista en cirugía laparoscópica y tromboprofilaxis –conjunto de medidas preventivas que evitan formación de coágulos- habló sobre este tema en el marco del Congreso Latinoamericano de Cirugía 2009, realizado recientemente en Caracas. “El tromboembolismo venoso está identificado como una de las causas principales de muerte y morbilidad en pacientes sometidos a cirugía de cualquier tipo”, explicó el cirujano con respecto a la relación inherente entre procedimientos quirúrgicos diversos y la ETV.

“Todavía no hay estudios multicéntricos basados en evidencia, que nos dicten una pauta concreta para la aplicación de tromboprofilaxis en cirugía laparoscópica”, dijo el especialista. El también profesor de la Touro College Of Osteophatic Medicine de Nueva York, en Estados Unidos, destacó que el riesgo de trombosis venosa profunda en pacientes mayores de 40 años que son sometidos a cirugías y no reciben tromboprofilaxis, es de aproximadamente 25%.
Indiferencia médica

-Según el doctor Gattorno, algunos médicos atribuyen la muerte de pacientes
en el periodo postoperatorio a cualquier otra complicación, sin
tomar en cuenta la ETV.
-De 37 a 39% de los casos de tromboembolismo pulmonar
son asintomáticos.
-Los síntomas más comunes de la complicación son:
dolor, hinchazón y enrojecimiento en ambas piernas.

Aunque las intervenciones laparoscópicas en el área abdominal parecen ser menos traumáticas que la cirugía abierta, la disminución del retorno venoso a nivel de las extremidades inferiores y la rápida formación de coágulos que ocurre en este tipo de pacientes, son factores de riesgo importantes para la formación de trombosis venosa profunda.

Los procedimientos quirúrgicos de laparoscopia son de riesgo moderado, en tal sentido, el especialista insistió en la realización de evaluaciones al momento de la admisión hospitalaria y durante la hospitalización, para prevenir cualquier trombosis y recibir tromboprofilaxis, “ya que esta complicación es completamente prevenible”, agregó el doctor Gattorno.

Además de mejoras en el estilo de vida y la aplicación de diversos métodos antiembólicos, los tratamientos farmacológicos son las opciones preventivas de elección en estos pacientes. “El uso de heparinas de bajo peso molecular, como la enoxoparina, tienen una demostrada eficacia en lo que respecta a la enfermedad tromboembólica venosa, e incluso en síndromes coronarios agudos. Es un producto biológico de alta pureza que ha demostrado su eficacia durante los últimos 20 años”, concluyó el especialista.

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