Hoy en día, la fibrilación auricular -enfermedad en la que las cámaras superiores del corazón laten de manera desorganizada, produciendo un ritmo cardiaco rápido e irregular- es una de las patologías más comunes en personas mayores de 60 años de edad, y una de las causas más frecuentes de accidentes cerebrovasculares –ACV-. Para prevenir estos trastornos existe una gama de medicamentos, que incluye los antiplaquetarios.
El estudio ACTIVE A, demostró que la terapia combinada de clopidogrel más ácido acetilsalicílico reduce la incidencia de eventos vasculares en pacientes con fibrilación auricular con alto riesgo de ACV, en quienes el tratamiento con anticoagulantes se consideran inapropiado. La terapia combinada disminuye 48% los sangrados mayores extracraneales, cifra que supera en 18% la respuesta a terapias convencionales.
El cardiólogo Moises Pulido, especificó que los pacientes sometidos a terapia con anticoagulantes “deben ser muy disciplinados con su tratamiento, de lo contrario pueden presentarse hemorragias. Estos fármacos tampoco son una buena opción para personas con discracia sanguínea, quienes tengan alguna condición en el tracto gastrointestinal, trastorno cerebral o sean propensas a hemorragias. En esos casos lo ideal es usar antiplaquetarios”.
Por su parte, la médica Internista Luz Marina Fernández, explico que la terapia que combina clopidogrel con ácido acetilsalicílico es eficaz porque bloquea la agregación de las plaquetas y evita la formación de coágulos capaces de causar infartos, embolismo venoso o accidentes cerebrovasculares. La galena aseguró que la combinación de los medicamentos no limita el régimen de alimentación; sin embargo, recomendó a los pacientes con patologías asociadas, asegurarse que los otros fármacos que consuman no incrementen el riesgo de sangrado.
Recomendaciones
Los riesgos de tener fibrilación auricular incrementan con la edad, también si se tiene hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia cardíaca, cardiopatías, enfermedad broncopulmonar obstructiva crónica, tumores cardíacos o si se ha estado sometido a cirugía torácica. En algunas personas la enfermedad es asintomática; mientras que otras pueden sentir palpitaciones intensas, falta de aire y mareo.
Es recomendable realizarse chequeos cardíacos periódicamente, sobre todo a medida que se envejece. Aunque en Venezuela no se conocen las estadísticas de pacientes con fibrilación auricular, se conoce que en Estados Unidos entre dos y tres millones de personas tienen esta patología. En Europa, la prevalencia es de entre cuatro y seis millones y se proyecta que para el 2050 los números se tripliquen.La fibrilación auricular puede generar coágulos en el corazón de las
personas que la sufren, los cuales pueden viajar por el cuerpo, convertirse en
émbolo e interrumpir el flujo sanguíneo del cerebro.
La diferencia entre los medicamentos antiplaquetarios como el clopidogrel con relación a los anticoagulantes es que los primeros inhiben la agregación de las plaquetas (primera fase en la coagulación de la sangre), mientras los segundos actúan en la cascada de coagulación y en la formación del coágulo de fibrina.
Los antiplaquetarios son más efectivos para evitar trombos en las arterias y los
anticoagulantes para impedirlos en las venas.
Fuente: Sanofi-Aventis
Para prevenir la hipertensión arterial se deben mantener hábitos de vida saludables como la realización regular de actividad física aeróbica como caminar rápido por 30 minutos, mínimo 4 veces por semana, el consumo de una dieta baja en sal y rica en vegetales verdes, y mantener un peso corporal adecuado. Sin embargo, una vez que la enfermedad se presenta, además de los cambios en los hábitos de vida, es indispensable cumplir un tratamiento farmacológico para controlar las cifras de presión arterial y evitar complicaciones como la muerte por causa cardiovascular, el infarto agudo del miocardio, y los accidentes cerebrovasculares, entre otras.
La hipertensión arterial es conocida como el enemigo silencioso porque las cifras elevadas de presión arterial normalmente no producen ningún tipo de síntomas.
En este sentido, el cardiólogo venezolano Juan José Amaro hizo referencia a la eficacia de los medicamentos Antagonistas de los Receptores de la Angiotensina II (ARA II), como el irbesartan, para el control de la hipertensión arterial de leve a severa. Este fármaco también retarda la progresión de la enfermedad renal crónica a la insuficiencia renal terminal, estadio de la enfermedad renal que requiere tratamiento con diálisis o trasplante renal.
Según un análisis de 61 estudios de hipertensión arterial, que agrupó un total de un millón de pacientes, la disminución de dos milímetros de mercurio (mm Hg) de la presión arterial sistólica determina una reducción del riego de morir por enfermedad arterial coronaria (infarto del miocardio) de 7% y por enfermedad vascular cerebral de 10%.
El Dr. Amaro especificó que la presión arterial sistólica no debe ser mayor de 140 mm Hg, y que la presión diastólica no debe ser mayor de 90 mm Hg. Y señaló, que se ha determinado que de cada 100 personas que llegan a la edad de 50 años sin presentar hipertensión arterial, 90 desarrollaran hipertensión en algún momento de sus vidas.
El galeno fue enfático al indicar que el tratamiento farmacológico para el control de las cifras de presión arterial debe cumplirse cabalmente y de forma permanente, para disminuir el riesgo cardiovascular total.
Fuente: Sanofi-Aventis
A largo plazo, los efectos de la hipertensión arterial en el organismo pueden ser muy perjudiciales, desencadenando complicaciones como el endurecimiento de las paredes arteriales, infarto agudo de miocardio, enfermedad cerebrovascular, deterioro de los vasos capilares y nefropatía. La importancia de mantener controlada la presión sanguínea radica, precisamente, en que es la mejor manera de prevenir las afecciones antes mencionadas.
En el marco del VIII Congreso Venezolano de Hipertensión Arterial, celebrado recientemente en Caracas, el doctor Julio Acosta, cardiólogo y presidente del Colegio Venezolano del Endotelio, destacó que la hipertensión lesiona órganos como el riñón, cerebro y los ojos, pero sus efectos más devastadores los sufre el sistema cardiovascular.
En pacientes con alto riesgo cardiometabólico, que además de hipertensión tengan obesidad, dislipidemia y resistencia a la insulina, el daño que sufre el organismo es aún mayor. Aunque no existe un registro actualizado de los pacientes con estas complicaciones en Venezuela, el galeno comentó que, en nuestro país, la hipertensión arterial afecta a una de cada cuatro personas, con mayor incidencia en mayores de 40 años.
Se estima que la mitad de las personas hipertensas desconocen su condición, y casi 50% de quienes lo saben no siguen cabalmente un esquema terapéutico. “El médico tiene que estar alerta y realizar un eco y electrocardiograma a todos los pacientes, como medida preventiva, ya que una alteración de los mismos implica cuatro veces más el riesgo de muerte súbita”, agregó.
El doctor Acosta hizo hincapié en la necesidad de que los pacientes hipertensos se realicen pruebas para evaluar el estado de sus arterias y venas, para detectar oportunamente cualquier endurecimiento o inflamación endotelial y aterosclerosis, que pueden ocasionar insuficiencia cardiaca u otras afecciones.
Según el especialista en cardiología, es vital conocer ampliamente la historia médica del paciente para determinar la medicación idónea para el control de su hipertensión. Asimismo, destacó la eficacia de los inhibidores de la angiotensina 2, como el ibersartan, que ayuda a normalizar los niveles de presión arterial en un 45% y retrasa la progresión de la nefropatía diabética. Esta terapia también se encuentra en presentaciones combinadas con un diurético, coadyuvante en la eliminación de sodio y líquidos.
“Al tratar a un paciente con problemas cardiovasculares, debemos asegurarnos de brindarle orientación sobre rehabilitación cardíaca, instrucción acerca de la alimentación más apropiada y el tipo de ejercicio que debe realizar. Además no se debe descuidar el apoyo emocional al enfermo y sus familiares”, puntualizó el cardiólogo.
Fuente: Sanofi-Aventis
En Venezuela la incidencia de hipertensión es elevada y sólo una porción de la sociedad sabe que sufre la enfermedad o que son propensos a padecerla. Aunque, la hipertensión es un tema que se escucha a diario, muy poco es el conocimiento que tiene la colectividad al respecto.
“Esta patología consiste en la disminución del diámetro de la artería, impidiendo que la sangre fluya normalmente y ocasionando que aumente la velocidad y presión dentro de ellas. Lo peligroso de esta situación es que el corazón, progresivamente, va adaptándose a la resistencia que le imponen las arterias y al transcurrir el tiempo va provocando daños a los llamados órganos blancos que son: el cerebro, la retina, el corazón, los riñones y todo lo que es la circulación periférica. Esta patología comienza siendo exclusivamente de las arterias pero poco a poco va transformándose en enfermedades de todos estos órganos”; así lo expresó la Dra. Norka Antepara cardióloga e internista del Centro Clínico Caracas.
Los valores que se consideran normales de presión arterial son: 120 mmHg la sistólica y 80 mmHg la diastólica. Una persona hipertensa maneja valores superiores a 140mmHg la sistólica y 90mmHg la diastólica.
Adicionalmente, existe otro grupo de personas que son diagnosticadas como pre-hipertensas; es decir, son personas que tienen sus cifras de presión sanguínea o tensión arterial entre 121 a 139 mmHg la sistólica y 81 a 90 mm Hg la diastólica. Frecuentemente, estos pacientes refieren antecedentes familiares de hipertensión y presentan malos hábitos alimenticios, stress, sedentarismo, etc., es decir poseen otros factores de riesgo. Estos pacientes prehipertensos, al realizar modificaciones en sus hábitos de vida, reducen la posibilidad de llegar a desarrollar la enfermedad hipertensiva.
Lo fundamental, es concientizar que el tener alteraciones de la presión no es normal y que es indispensable tratar de reducir los factores de riesgos que inciden en el desarrollo de la enfermedad, así como realizar chequeos periódicos con un especialista para descartar enfermedades alternas que pudieran, en algún momento, repercutir en la elevación de la presión arterial. Una señal de alerta son los dolores de cabeza frecuentes en las mañana y que se suelen asociarse a subidas de tensión.
Habitualmente, en la consulta el médico realizará un reconocimiento previo y estudiará la historia clínica para determinar cual medicamento se adapta mejor a las necesidades del paciente. Generalmente, suelen utilizar fármacos como candesartán como principio activo, puesto que poseen una amplia evidencia científica, no solo en reducción de cifras de presión arterial, sino en disminución de eventos cardiovasculares.
Recomendaciones:
• Control ocasional (semanal) de la presión arterial: Se debe hacer preferiblemente en las mañanas, sentado con los pies apoyados en el piso y la espalda apoyada en el respaldo de la silla y luego de 5 minutos de reposo.
• Cambiar el estilo de vida: comer sano, bajo en sal, realizar actividad física, no fumar, mantener un peso saludable y evitar situaciones de tensión que puedan generar stress crónico.
• Es primordial que visite a su médico y de ser diagnosticado hipertenso o pre-hipertenso, se le recomienda seguir rigurosamente el tratamiento ya que por ser una enfermedad crónica no se cura pero si se controla.
Fuentes:
Laboratorios AstraZeneca
Dra. Norka Antepara cardióloga e internista del Centro Clínico Profesional Caracas y Hospital Universitario de Caracas
AstraZeneca expuso en el Congreso Europeo de Cardiología, (ESC, por sus siglas en inglés) en la ciudad de Barcelona-España, los resultados del estudio PLATO (A Study of PLATelet Inhibition and Patient Outcomes), que comparó los efectos de Ticagrelor (BRILINTA™) vs. Clopidogrel en pacientes con síndrome coronario agudo. (SCA: angina inestable, infarto del miocardio).
El estudio fue diseñado para evaluar la eficacia y seguridad de Ticagrelor vs Clopidogrel en pacientes con SCA., incluyendo 18.624 pacientes - entre ellos 1.237 latinoamericanos –. El estudio PLATO demostró una eficacia superior de Ticagrelor versus Clopidogrel en la reducción significativa del 16% de eventos cardiovasculares (muerte cardiovascular, Infarto del Miocardio, Accidente Cerebrovascular ACV) sin incrementar los sangrados mayores.
Ticagrelor demostró una reducción significativa tanto en las muertes de origen cardiovascular vs. Clopidogrel en pacientes con Síndrome Coronario Agudo, desde la fase temprana del tratamiento con un aumento en el beneficio a través del tiempo. Además, Ticagrelor demostró una mayor reducción de la mortalidad total (muerte por todas las causas) comparado con Clopidogrel.
En los pacientes tratados con Ticagrelor que recibieron un stent (dispositivo que se implanta en un vaso sanguíneo para mantenerlo abierto) dentro del desarrollo del estudio, se produjo una reducción de riesgo de trombosis por stent en un 33%.
AstraZeneca, destacó que este estudio presentan un diseño que refleja cómo es el manejo en la vida real de los pacientes con síndrome coronario agudo, incluyendo tanto a los pacientes que son sometidos a procedimientos quirúrgicos, así como los pacientes que sólo recibieron medicación.
Con respecto al perfil de seguridad, PLATO confirma el perfil demostrado por Ticagrelor en los estudios previos, sin diferencia en los sangrados mayores comparado con Clopidogrel. Los resultados de PLATO mas la información ya recabada en otros estudios, se presentarán para obtener la aprobación de Ticagrelor ante las diferentes Autoridades Regulatorias del mundo.
El estudio PLATO ya se encuentra publicado en N Engl J Med 2009:361. Wallentin L, Becker RC, Budaj A, et al. Ticagrelor versus Clopidogrel in patients with acute coronary syndromes www.nejm.com
BRILINTATM
BRILINTA® es un Antiplaquetario oral en investigación para el tratamiento del Síndrome Coronario Agudo y primer inhibidor reversible del receptor de adenosina difosfato plaquetario (ADP) al antagonizar al receptor que inhibe la acción de las plaquetas en la sangre, reduciendo la recurrencia de eventos trombóticos.
Fuentes:
Laboratorio AstraZeneca