Una fractura puede ser fácil de tratar si ocurre durante la juventud, en el mejor de los casos la curación tomaría sólo unas semanas. Por el contrario, cuando estos problemas óseos se presentan en personas de edad avanzada, la situación puede agravarse, debido a que la capacidad de absorción de calcio disminuye y el proceso de recuperación es mucho más lento, afectando la movilidad y calidad de vida de la persona afectada.
Existe una amplia gama de opciones terapéuticas orientadas a prevenir fracturas en personas de edad avanzada. El grupo con mayor riesgo de presentar este tipo de lesiones lo comprenden las mujeres postmenopáusicas, debido a que la disminución en la producción de estrógeno altera el metabolismo del hueso y ocasiona debilidad en los mismos.
Al respecto, la doctora Ytzel Pérez Angulo, internista y especialista en metabolismo mineral óseo, dijo que “aproximadamente, 50% de las mujeres postmenopáusicas que han sufrido fracturas, no han recibido tratamiento preventivo. Lo primero que se debe hacer, antes de indicar cualquier medicación, es evaluar la condición del paciente y su índice de riesgo, esto nos permitirá individualizar la terapia farmacológica y seleccionar el medicamento adecuado según sea el caso”.
La doctora Pérez, quien también es profesora de clínica médica en la Universidad de Carabobo, comentó que recientemente un grupo científico de la Organización Mundial de la Salud, desarrolló un algoritmo denominado FRAX, que calcula el riesgo de fractura con una antelación de 10 años.
Este sistema toma en cuenta diversos factores de riesgo, tales como: edad, género, densidad mineral ósea del cuello femoral, índice de masa corporal, historias previas de lesiones de esta clase, tabaquismo, ingesta alcohólica, uso de glucocorticoides, osteoporosis secundaria, artritis reumatoidea e historia familiar de fractura de cadera en padres.
“Estos datos permiten determinar mejor un tratamiento específico e individual para cada paciente, según su riesgo de fractura, además de predecir quien tiene más riesgo de presentar esta clase de lesión. De esta manera, se pueden establecer tratamientos más agresivos para disminuir esa posibilidad”, dijo la especialista, quien a su vez destacó que 60% de las personas que reciben tratamiento con bifosfonatos orales de uso semanal y 80% de quienes usan dicho medicamento diariamente, abandonan el tratamiento durante el primer año.
“Entre la gama de alternativas farmacológicas disponibles está el ácido zolendrónico de 5 miligramos, que se destaca por la comodidad de su administración”, agregó.
“El ácido zoledrónico de 5 miligramos tiene la ventaja de ser un medicamento de administración anual endovenosa, lo cual facilita enormemente la adherencia al tratamiento. Además, permite una reducción sustancial del riesgo de fractura, tanto vertebral como de cadera; de esta forma, mejoramos la calidad de vida del paciente. Esto es lo más importante”, concluyó la doctora Pérez.
Plena eficacia
Mientras que los antiguos bisfosfonatos destruían las células óseas y tenían un mecanismo de acción muy agresivo, los nuevos bisfosfonatos, como el ácido zoledrónico de 5 miligramos, mantienen la fisiología ósea normal y facilitan la renovación de hueso.
Horizonte seguro
El estudio Horizon fue una investigación multicéntrica y aleatoria que evaluó la eficacia y seguridad del ácido zolendrónico de 5 miligramos en el tratamiento de pacientes con osteoporosis. En dicho análisis participaron más de 7.700 mujeres, con edades comprendidas entre 65 y 89 años, provenientes de 27 países.
Los resultados mostraron que el ácido zoledrónico de 5 miligramos redujo la frecuencia de fracturas en columna y fracturas no vertebrales, también logró una reducción de 70% en las vertebrales. Asimismo, el riesgo de fracturas de cadera disminuyó en 41%.
Fuente:
Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas
La capacidad de liderazgo, la entrega hacia los demás y una gran capacidad de comunicación, son algunas de las cualidades que los pacientes deben tomar en cuenta al momento de escoger a su médico. Dichos factores serán de vital importancia para el tratamiento adecuado de enfermedades crónicas y progresivas, una de ellas, es la osteoporosis, afección que se caracteriza por disminuir la masa ósea y su resistencia, ocasionando susceptibilidad a las fracturas.
Las referidas cualidades ayudarán a crear el necesario vínculo de confianza entre la persona enferma y el médico, permitiéndole a éste cumplir el objetivo clínico primordial: ayudar al paciente a recuperar su calidad de vida. Al respecto, la doctora Ytzel Pérez, quien es internista y especialista en metabolismo mineral óseo, dijo que “al crear un nexo con el paciente, se puede obtener información clave que permite definir un tratamiento individualizado, por ende, eficaz para tratar afecciones como la osteoporosis”.
La galena detalló que una vez creado el vínculo de confianza con el paciente, empieza el análisis exhaustivo del caso y se establece la historia clínica, lo que permite obtener más información sobre los factores de riesgo asociados a la osteoporosis. Posteriormente, se evalúa la densidad mineral ósea del paciente y se calcula el remodelado de los huesos con marcadores bioquímicos. Con la información que arrojen los análisis concernientes, se establece el riesgo de fractura y severidad de la osteoporosis.
“Después de realizar los estudios pertinentes, es nuestro deber informar sobre las mejores alternativas terapéuticas, además de dejar bien definido cuáles son los riesgos y beneficios de la terapia seleccionada para tratar casos específicos de osteoporosis. Todo esto se debe hacer con un lenguaje sencillo y coherente”, indicó la especialista en metabolismo mineral óseo.
De acuerdo con la Dra. Pérez, el ácido zoledrónico de 5 miligramos sobresale entre la gama farmacológica diseñada para tratar la osteoporosis, por facilitarle al paciente la adherencia al tratamiento.
“El ácido zoledrónico de 5 miligramos tiene la gran ventaja de ser administrado anualmente por vía endovenosa. No es una terapia oral y esto evita los efectos gastrolesivos. Además, su eficacia es muy elevada, ya que reduce sustancialmente el riesgo de fractura, tanto vertebral como de cadera”, indicó.
Según la especialista, 60% de las personas que reciben tratamiento con bifosfonatos orales de uso semanal y 80% de quienes reciben dicho medicamento diariamente, abandonan el tratamiento durante el primer año. Esta poca adherencia a la terapia se atribuye, en la mayoría de los casos, a las incomodidades relacionadas con la terapia oral y las molestias gástricas que esta ocasiona.
“Con el ácido zoledrónico de 5 miligramos es más sencillo lograr que el paciente recupere su calidad de vida. Esto es lo más importante”, indicó.
Por otro lado, la especialista aseguró que el éxito de cualquier terapia se fundamenta en el esfuerzo mancomunado de las partes interesadas; “el médico tiene el compromiso de ofrecerle al paciente la mejor opción terapéutica y control individualizado, mientras que el paciente adquiere la responsabilidad de cumplirlo para alcanzar el objetivo”, concluyó.Empatía médica
Según la doctora Pérez, la actitud del especialista es primordial para crear un vínculo afectivo con el paciente;
“tenemos que presentarnos y animarle a que nos
cuente su problema. Estar tranquilos en el interrogatorio, sonrientes y
escuchar detalladamente; tener disposición de responder sus inquietudes,
hablar lo necesario y brindarle explicaciones convincentes”, dijo.
También es necesario llamar al paciente por su nombre, “para hacerle saber
que estamos verdaderamente interesados por su salud”, concluyó.
La osteoporosis es una enfermedad sistémica, caracterizada por una disminución de la masa ósea y deterioro de la microarquitectura de los huesos. El avance de la patología trae como consecuencia una mayor fragilidad ósea y un aumento en la susceptibilidad de riesgo de fractura. Puede ser asintomática hasta que se produce alguna ruptura ósea, como primera manifestación clínica de la enfermedad.
Elizabeth Natale, especialista en ginecología, explicó que “aunque el proceso de pérdida ósea se produce paulatinamente a partir de los 35 años de edad, es tan lento que puede pasar mucho tiempo antes que el paciente lo note o se lesione”. En general, las mujeres corren mayor riesgo de osteoporosis que los hombres, debido a que después de la menopausia se sufre una rápida pérdida de hueso, como consecuencia del descenso de estrógenos.
Para diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de factura, es importante realizar una historia clínica completa y practicarle al paciente una densitometría ósea. Una vez obtenido el diagnóstico de osteoporosis, es importante que el médico indique un tratamiento que combine terapia farmacológica y no farmacológica, esto incluye: cambios en el estilo de vida y realizar ejercicios físicos con regularidad, aumentar la ingesta de calcio y vitamina D.
El ácido zoledrónico de 5 miligramos es una buena opción para las personas con osteoporosis que estén polimedicadas y tengan alguna afección estomacal, ya que se trata de una infusión endovenosa que se coloca anualmente, es eficaz en la prevención de fracturas y cuenta con altos niveles de tolerabilidad.
La doctora Natale, explicó que el paciente con osteoporosis debe educarse para cambiar sus hábitos y mejorar su estilo de vida. Es muy importante lograr concientizar sobre la importancia de la enfermedad y las consecuencias que podría tener una fractura. “La paciente en ocasiones no mide estas consecuencias por tratarse de una enfermedad asintomática y aquí radica el incumplimiento de la terapia indicada”, concluyó la galena.
Prevención
Una dieta rica en calcio y Vitamina D, es indispensable para mantener
la salud ósea, se debe ingerir entre 1 – 1,5 gramos de calcio diario y entre 400
-800 UI de Vitamina D.
El estilo de vida es fundamental: evite
factores de riesgo como el cigarrillo, alcohol y sedentarismo. El
ejercicio diario fortalece el músculo y la estructura ósea.
